En Chile estamos bastante acostumbrados a los sismos de distintas intensidades y la normativa de construcción vigente hace que las bodegas resistan terremotos de gran intensidad. Hay ciudades cuyas construcciones son muy resistentes a la lluvia, en otras se pone especial atención a la resistencia al viento o a la nieve. Como es esperable las construcciones en las distintas zonas del país están hechas para que soporten las situaciones de común ocurrencia en ese lugar. Así las bodegas, en especial las más antiguas, no están hechas para soportar los eventos de la naturaleza poco habituales.
Esa situación es bastante lógica ¿Para qué hacer un techo resistente a la nieve en un lugar que nieva cada 50 años? El problema es que con el cambio climático los eventos extremos de la naturaleza van en aumento. Así las olas de calor, las inundaciones, los vientos intensos y las nevazones se han ido haciendo cada vez más intensos en lugares en que nunca ocurrían. Entonces es importante revisar que la infraestructura de las bodegas, sea adecuada para soportar lluvias más intensas, temperaturas más altas y vientos más fuertes que los habituales.
También es importante considerar que con las temperaturas máximas en aumento los techos de hojalata sin aislación pueden ser un problema porque irradian demasiado calor al interior de la bodega. Hoy día lo ideal es contar con techos aislados.
Los eventos de la naturaleza también pueden causar interrupciones en el suministro de agua, esto se puede producir en casos de sequía extrema, como también en casos de lluvias intensas en que el agua trae demasiado barro como para poder ingresar a las plantas de tratamiento y las empresas sanitarias se ven forzadas a cortar el suministro. Como el corte de suministro de agua puede paralizar una operación, se debería tener considerado contar con estanques de agua potable que permitan mantener la operación por algunos días al menos.
Con los terremotos, que en general en Chile causan poco daño, hay que tener una precaución especial cuando las bodegas están rackeadas. Primero hay que averiguar si los racks en cuestión ya están construidos de acuerdo a la realidad sísmica chilena y cumplen con la normativa local, porque hay racks importados que están calculados para países de baja sismicidad. Luego hay que averiguar cuál es el factor de ocupación usado en el cálculo de los racks, lo normal es que estén calculados con un factor de ocupación del 70%, esto quiere decir que el rack está diseñado para soportar terremotos si tiene al menos un 30% de espacio libre, si está más ocupado que eso es responsabilidad del usuario y es posible que el rack no soporte. Desde el punto de vista de la seguridad lo ideal es un rack con Factor de Ocupación del 100% pero eso afecta directamente el precio de los racks, entonces lo recomendable es poder determinar cuál va a ser la ocupación promedio del rack de acuerdo a la operación de la bodega, para no estar asumiendo un riesgo por desconocimiento.
Si bien varios de los eventos de la naturaleza normalmente son cubiertos por los seguros, cuando uno debe recurrir al seguro quiere decir que el evento de la naturaleza superó las medidas preventivas.
Por eso siempre es aconsejable revisar bien, preguntar y buscar las medidas de protección adecuadas, porque al hacerlo uno puede elegir mejor ¿qué rack comprar?, ¿qué bodega arrendar? o ¿cómo construir una bodega propia?
Asegúrese que sus instalaciones son seguras hoy. Llámenos antes de tener una emergencia.
Sergio Garcia L.
Junio 2021