Ventajas de Arrendar Bodega en un Centro de Bodegas
Para tener una bodega propia las opciones son principalmente construir o comprar. Construir, salvo que sea una bodega muy pequeña, va a ser un proceso lento que va desde contratar la arquitectura hasta la recepción final y la obtención de los permisos necesarios para operar. La compra es más rápida pero entre estudios de título, obtención de financiamiento e inscripción en el conservador fácilmente puede demorar más de un mes. En cambio, arrendar en un Centro de Bodegas probablemente va a tomar menos de 1 semana y en casos de urgencia se puede lograr en un día. A esto se suma que en un Centro de Bodegas la puesta en marcha puede ser instantánea si uno elige uno que ofrezca operación logística en que administren nuestra bodega y ya cuente con los permisos sanitarios para almacenar nuestros productos.
En general los proveedores de bodegas cuentan con distintas medidas de seguridad en sus instalaciones que hacen que sus bodegas sean confiables y que sus clientes se sientan seguros de almacenar sus productos ahí. Distintos proveedores cuentan con distintas medidas de seguridad pero lamentablemente falta un estándar que permita compararlos fácilmente. Lo bueno es que hay un mínimo que cumple la mayoría. Esto es muros perimetrales con cerco eléctrico en los sectores más críticos, guardia 24/7, control de acceso y circuito cerrado de televisión. Los otros sistemas de seguridad son más económicos mensualmente pero en general tienen una puesta en marcha que requiere de inversión en tiempo y dinero que distrae recursos del negocio principal o core business, entonces conviene llegar a un centro de bodegas en que sólo basta con revisar que el standard instalado cumpla con nuestras expectativas.
Una de las mayores ventajas de los centros de bodegas es la flexibilidad en el espacio arrendado. Independiente del tamaño de la empresa, tener la posibilidad de hacer crecer la bodega con solo mandar un e-mail tiene un gran valor. Lo mismo ocurre cuando las expectativas del negocio no se cumplieron o si los niveles de stock se redujeron y se puede ahorrar pasándose a una bodega más pequeña temporalmente. Estas adecuaciones en el espacio de bodega son fáciles de hacer en bodegas arrendadas y normalmente más difíciles o lentas de lograr en bodegas propias.
El acceso a servicios también es otra ventaja de los centros de bodega. La variedad de servicios ofrecidos en los distintos centros de bodega en Chile es muy amplia, estos van desde el arriendo de grúas horquilla hasta el financiamiento del equipamiento de la bodega, pasando por todos los servicios logísticos de bodega.
Es normal que los arrendatarios de centros de bodega se encuentren ahí con empresas competidoras pero también con empresas complementarias. Así ocurre que se producen negocios entre empresas que, para ampliar su oferta de productos, le compran productos a los vecinos o les hacen la distribución donde el vecino no tiene cobertura.
Ventajas de la Bodega Propia
La principal ventaja de tener una bodega propia es la plusvalía de la inversión. Normalmente los terrenos van subiendo de precio y lo invertido en la compra va generando una utilidad independiente de lo bueno o malo que resulte el negocio que hizo necesaria la bodega. Es decir, se hace un negocio inmobiliario en que si se tiene tiempo y se vende en el momento adecuado puede ser muy atractivo.
Otra ventaja de la bodega propia puede ser la flexibilidad operativa: esto incluye los horarios y días de acceso, el uso de patios o el flujo de personas. En la medida que uno quiere estar en sectores más céntricos los proveedores de bodega son menos y esa flexibilidad operativa probablemente solo se va a conseguir en una bodega propia. Entonces si nuestro negocio requiere de esa flexibilidad, ahí lo más probable es que convenga la bodega propia.
Los vecinos en bodegas propias en general están más lejos, y si por alguna casualidad del destino estuvieran pegados, difícilmente van a ser más de 2 o 3 y van a tener accesos separados. Esto disminuye el riesgo de incendio por propagación y el riesgo de espionaje industrial o fuga de personal.
Es frecuente que empresas que partieron arrendando bodega y les va bien, llegan a un punto en que comparan lo que pagan en arriendo con lo que les saldría la cuota de un crédito, por los mismos metros arrendados y ven que les sale lo mismo o incluso menos. Entonces toman la decisión de cambiarse a una bodega propia. Lo que he observado no pocas veces, es que toman esta decisión sin hacer una evaluación completa del proyecto, omitiendo costos indirectos o subestimando la verdadera necesidad de espacio.
Finalmente hay una variable que es crítica para la elección de una bodega y que resulta vital evaluarla bien a la hora de decidir, esta es la Ubicación. La ubicación ideal de una bodega va a depender del tipo de negocio de cada empresa. Así una empresa de última milla probablemente va a querer tener bodegas lo más cerca posible de los clientes finales para minimizar los tiempos de viaje.
CONCLUSIÓN
Para una empresa la decisión de arrendar una bodega o tener una propia es muy importante. Lamentablemente no existe una receta que le sirva a todas las empresas. Lo que sirve para todos es saber cuáles son las ventajas y desventajas de una y otra opción y los factores a considerar al momento de decidir.
Las principales ventajas de la bodega propia son la plusvalía y la flexibilidad operativa mientras que las ventajas de arrendar en un centro de bodegas son un menor tiempo de puesta en marcha, seguridad, flexibilidad en tamaño, acceso a servicios. Por último los vecinos pueden jugar a favor o en contra dependiendo de cada caso.